Chassagne-Montrachet Pinot Noir: ¿un Blanco?
- ¿Qué vino tomarán?
- Disculpe, este Chassagne-Montrachet que tienen en el apartado de blancos de la carta, ¿no será por casualidad un tinto?
- ¿Perdón?
- Mire, es un pinot noir...
- Está en los blancos.
- Bueno, pero mire la descripción: "De color oro (sic) cereza con fino ribete rubí. En boca es una explosión de frutas rojas..."
- Yo es que de vinos no entiendo mucho...
- Ya... Bueno, traiganos este Ramonet Chassagne-Montrachet 1999 que está infiltrado en la carta de blancos, entonces.
Conversación en el Restaurante Submarino, el Oceanográfico, Valencia (Agosto 2007)
A partir de ahí, correcta decantación del vino (realizada por otra persona) y envinado de las copas. Si no fuera porque el vino era efectivamente un Chassagne-Montrachet de la excelente añada de 1999, pero de Bouchard Père et Fils y no de Ramonet, que fue presentado antes en la mesa a mi acompañante mientras yo me encontraba en los servicios...
¡Ah!¿El vino? Pues sí, claro: la capa que uno espera en un pinot noir de la borgoña. No demasiado cubierto, vaya. Nariz que no agrede, lo cual es de agradecer: frutos rojos, notas florales, aromas terrosos, polvo. En boca es fresco, con un toque de rusticidad pero con un perfil agradable en el que un sorbo pide otro. Buen acompañamiento para una comida completa.
- Disculpe, este Chassagne-Montrachet que tienen en el apartado de blancos de la carta, ¿no será por casualidad un tinto?
- ¿Perdón?
- Mire, es un pinot noir...
- Está en los blancos.
- Bueno, pero mire la descripción: "De color oro (sic) cereza con fino ribete rubí. En boca es una explosión de frutas rojas..."
- Yo es que de vinos no entiendo mucho...
- Ya... Bueno, traiganos este Ramonet Chassagne-Montrachet 1999 que está infiltrado en la carta de blancos, entonces.
Conversación en el Restaurante Submarino, el Oceanográfico, Valencia (Agosto 2007)
A partir de ahí, correcta decantación del vino (realizada por otra persona) y envinado de las copas. Si no fuera porque el vino era efectivamente un Chassagne-Montrachet de la excelente añada de 1999, pero de Bouchard Père et Fils y no de Ramonet, que fue presentado antes en la mesa a mi acompañante mientras yo me encontraba en los servicios...
¡Ah!¿El vino? Pues sí, claro: la capa que uno espera en un pinot noir de la borgoña. No demasiado cubierto, vaya. Nariz que no agrede, lo cual es de agradecer: frutos rojos, notas florales, aromas terrosos, polvo. En boca es fresco, con un toque de rusticidad pero con un perfil agradable en el que un sorbo pide otro. Buen acompañamiento para una comida completa.
Etiquetas: Chassagne-Montrachet, Restaurante
