14 enero, 2007

Manzanilla San León Reserva de la Familia, Jerez, NV

Tenía yo injustamente apartada de mi ruta de cata desde hace algún tiempo a esta maravillosa manzanilla, uno de los mejores vinos que uno pueda comprar por menos de 10 euros. En este país o en cualquier otro.
Algunas recientes notas de cata y comentarios sobre la Manzanilla San León Reserva de la Familia, de Herederos de Argüeso, me dan la excusa perfecta para volver a tener un encuentro con ella.
Una cita maravillosa con esta dama de Sanlúcar de Barrameda, que repetiré una y otra vez sin llegar a cansarme. ¿Cómo puede caber tanta gloriosa complejidad en una botella de 750 ml.?
Si aún no la has probado, no tienes excusa. Pide a tu suministrador habitual que te incluya unas botellas en tu próxima selección de vinos imprescindibles a catar.

Nota de cata:
Color dorado profundo. Aromas intensísimos de la crianza biológica y sinfonía (esto no son notas) de salinos, frutos secos tostados y olivas. Aromas de esos que te llegan incluso con la copa casi fuera del alcance de la mano. Boca de grandísima estructura y con sensaciones realmente punzantes de levaduras, almendras tostadas, nueces de macadamia, maderas viejas,... Tremenda persistencia; las sensaciones se prolongan y parece que no tienen final. Glorioso.
La bodega recomienda el maridaje con pescados, mariscos, ibéricos, quesos y tapas en general. No seré yo quien les lleve la contraria. A nosotros nos acompañó a las mil maravillas a un jamoncito de guijuelo y a un bacalao con piperrada. Consumir fresca, por debajo de 10º.

Composición varietal: 100% palomino fino
Graduación: 15%
Precio: 10 euros. Relación calidad precio insuperable
Fecha degustación: Enero 2007
Consumo: inmediato

Etiquetas: , , , , , ,

3 Comments:

Blogger J. Gómez Pallarès said...

Nada puedo añadir: estoy absolutamente de acuerdo contigo. Yo siempre tengo una botella en la fresquera lista para usar!
Saludos cordiales,
Joan
PS. Gracias por aludir a mi comentario!

15 enero, 2007  
Blogger SobreVino said...

Siempre tengo la sensación de que a pesar de todos los elogios que nos traen a la mente, la boca y el teclado estas maravillas, en este país (bueno, sobre todo en algunas zonas) seguimos sin hacerles justicia ni dedicarles el espacio que se merecen en nuestra bodega.

15 enero, 2007  
Blogger J. Gómez Pallarès said...

No hay la menor duda de lo que dices. O se consumen a toneladas en fiestas especiales o cuando pides una manzanilla en un restaurante de postín, en el aperitivo, te traen una infusión. Lo juro, a mí me ha pasado!
Joan

15 enero, 2007  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home